Skip to content Skip to sidebar Skip to footer
Vista al Castillo de Esclavos de la Costa del Cabo desde la costa del Océano Atlántico en Ghana, África Occidental Dave Primov - Shutterstock

La costa del regreso: Cape Coast y turismo de memoria

Hace más de dos siglos, muchas de las personas que llegaban a la fortaleza de Cape Coast, en la actual nación africana de Ghana, no estaban allí por voluntad propia. Habían sido capturadas, desplazadas desde el interior y confinadas en las mazmorras de las fortalezas costeras mientras esperaban ser embarcadas hacia América para ser vendidas como esclavas. Para ellas, el océano que se extendía frente al castillo no era paisaje ni promesa de viaje: era la frontera de una ruptura definitiva.

Hoy, frente a esas mismas murallas blancas, llegan autobuses, familias, grupos escolares, investigadores y viajeros procedentes de África, Europa, América y el Caribe. Algunos han recorrido miles de kilómetros precisamente para estar allí. Entran en las mazmorras, escuchan a los guías, atraviesan los patios y se detienen ante la conocida Door of No Return (Puerta del No Retorno). Entre ellos hay descendientes de africanos esclavizados que realizan un viaje en dirección exactamente opuesta a aquel que comenzó siglos atrás.

Ese contraste está transformando Cape Coast y buena parte de la costa central de Ghana. Lugares asociados durante mucho tiempo casi exclusivamente con la trata de esclavos se han convertido en destinos de turismo histórico y de memoria, pero también en escenarios de retorno simbólico, celebraciones comunitarias y encuentros con culturas que nunca dejaron de vivir alrededor de los castillos.

 

Cape Coast Castle, the door of no return where many slaves were forced to march to their destiny across the ocean.
El Castillo de Cape Coast, la puerta sin retorno por donde muchos esclavos fueron obligados a marchar hacia su destino al otro lado del océano. Angel Charmaine / Shutterstock.com

La transformación es más compleja que convertir una antigua fortaleza en atracción turística. Lo que está surgiendo es un auténtico paisaje de memoria, en el que pasado atlántico, cultura fante, festivales contemporáneos, naturaleza y diáspora forman parte de una misma experiencia.

Seguir el camino antes de llegar al mar

Cape Coast Castle constituye inevitablemente el centro de esta geografía. Sus mazmorras permiten experimentar de manera física una historia que, reducida a cifras, puede resultar difícil de imaginar. En 2025 recibió 141.523 visitas, situándose entre los principales atractivos turísticos de Ghana.

Sin embargo, comenzar la historia allí puede producir una impresión engañosa: la esclavización no empezaba cuando los cautivos cruzaban las puertas del castillo.

Hacia el interior, Assin Manso recuerda las rutas por las que hombres y mujeres eran conducidos hacia la costa. Cerca de Cape Coast, Elmina Castle conserva otro de los grandes complejos fortificados relacionados con el comercio atlántico. Algunos itinerarios memoriales se prolongan todavía más al norte, hacia lugares vinculados con antiguas rutas de esclavos.

Recorrer estos espacios permite comprender que los castillos eran el extremo costero de una geografía mucho mayor de captura, transporte, comercio y confinamiento. La costa era la última etapa africana, no la primera.

Hoy esa misma geografía puede recorrerse en sentido inverso. Y ahí aparece uno de los fenómenos más interesantes del turismo contemporáneo de Ghana.

Para algunos visitantes, Cape Coast es fundamentalmente un destino histórico. Para otros, sobre todo para viajeros afroamericanos, afrocaribeños y miembros de otras comunidades de la diáspora, visitar estos lugares puede tener también dimensiones de pertenencia, ascendencia e identidad. Investigaciones realizadas en Cape Coast y Elmina han señalado precisamente la importancia de la emoción, la autenticidad y las relaciones con las comunidades anfitrionas en este denominado turismo de raíces.

Cannons overlooking from Cape Coast Castle
Cañones con vistas desde el Castillo de Cape Coast. Felix Lipov – Shutterstock

La ciudad que existe fuera del castillo

Pero lo más interesante comienza al abandonar las mazmorras.

Cape Coast continúa siendo Oguaa, uno de los grandes centros históricos de la cultura fante. Sus habitantes no viven únicamente rodeados de un patrimonio relacionado con la esclavización: conservan autoridades tradicionales, compañías Asafo, ceremonias, iglesias, mercados y festivales con significados que pertenecen a su propia historia.

El mejor ejemplo es Oguaa Fetu Afahye, celebrado alrededor del primer sábado de septiembre. La fiesta incluye ritos de purificación, ofrendas, procesiones, música, ceremonias comunitarias y la participación de las siete compañías Asafo.

Su importancia turística reside precisamente en que no nació como espectáculo para extranjeros. El visitante se incorpora a una celebración que ya existía y que tiene sentido para la comunidad independientemente de su presencia.

Fetu plantea una pregunta distinta de la que surge dentro del castillo. Allí el visitante se pregunta qué ocurrió con quienes fueron deportados. En las calles de Oguaa aparece otra cuestión: ¿qué ocurrió con quienes permanecieron?

Una región de festivales y cultura viva

Cape Coast tampoco está aislada. La Región Central posee un calendario de manifestaciones culturales que permite mirar el territorio mucho más allá de las fortalezas.

 

Close-up detail of a chief's regalia showing hand-woven kente cloth, leather ornaments with red accents, and a carved ring, during the Fetu Afahye Festival, Cape Coast, Ghana
Detalle en primer plano de la indumentaria de un jefe, que muestra tela kente tejida a mano, adornos de cuero con detalles rojos y un anillo tallado, durante el Festival Fetu Afahye, Cape Coast, Ghana. Por Fiifiabban – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0

En la cercana Elmina, el festival Bakatue, celebrado habitualmente a comienzos de julio, gira alrededor de la laguna Benya, la pesca, las autoridades tradicionales y las relaciones entre comunidad y agua. Para el viajero constituye una oportunidad de descubrir una ciudad que suele quedar eclipsada por su famoso castillo.

En Winneba, Aboakyer reúne tradiciones de la comunidad effutu, compañías Asafo, procesiones y la conocida caza ritual del ciervo. Su calendario suele situarse entre finales de abril y comienzos de mayo.

A finales de julio y comienzos de agosto adquieren protagonismo las celebraciones relacionadas con la memoria de la esclavización y la emancipación. Ghana celebra Emancipation Day todos los años, culminando alrededor del 1 de agosto y con Assin Manso como uno de sus espacios esenciales.

En los años impares se suma además PANAFEST, fundado en 1992 a partir de una idea vinculada a la dramaturga y activista cultural Efua Sutherland. El festival combina teatro, música, danza, encuentros académicos y ceremonias concebidas para reforzar los vínculos entre África y sus hijos de la diáspora.

Considerados conjuntamente, estos festivales forman algo parecido a una larga temporada cultural: Aboakyer en primavera, Bakatue en julio, PANAFEST y Emancipation durante el verano y Fetu Afahye al aproximarse septiembre.

Así, la Región Central deja de parecer un museo abierto de la esclavitud y comienza a presentarse como un territorio cultural vivo.

 

Festival durbar en Ghana. Rex Creates / Shutterstock.com
Festival durbar en Ghana. Rex Creates / Shutterstock.com

De la puerta de salida a la puerta de regreso

La imagen que mejor explica la transformación de Cape Coast se descubre al contemplar el mismo océano desde dos momentos históricos diferentes.

Durante la época de la trata, muchas personas lo vieron por última vez desde la costa mientras esperaban un viaje que no habían elegido. Hoy otras personas cruzan ese océano voluntariamente para llegar hasta allí.

Fuera del castillo permanece Oguaa: sus habitantes, sus compañías Asafo, sus pescadores, sus estudiantes, sus iglesias, sus ceremonias y sus festivales. La gran oportunidad turística de Cape Coast consiste precisamente en conseguir que el visitante descubra también esa riqueza.

Porque el futuro de este destino dependerá menos de cuántas personas atraviesen la antigua Door of No Return que de lo que ocurra después de cruzarla: si encuentran únicamente un monumento al pasado o una comunidad viva con la que compartir el presente.

 

ℹ️

Aviso de transparencia sobre inteligencia artificial

PilgriMaps utiliza herramientas de inteligencia artificial para asistir en la investigación, redacción y traducción de contenidos editoriales. Todos los contenidos elaborados con asistencia de IA son revisados, editados y verificados por nuestro equipo editorial antes de su publicación. Contrastamos la información con fuentes primarias, bibliografía especializada y conocimiento directo del terreno para garantizar la exactitud, la sensibilidad cultural y la integridad editorial.

La IA es una herramienta más dentro de nuestro proceso de trabajo. El criterio, la selección y la responsabilidad sobre todo lo publicado en esta plataforma son y seguirán siendo enteramente humanos.

Viator Media S.L. — en cumplimiento del Reglamento de Inteligencia Artificial de la UE (Reglamento UE 2024/1689).

Entrada también disponible en: English Italiano

Deje un comentario