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El Camino de Santiago, más europeo que nunca

Punto de partida hacia Santiago de Compostela situado en la Catedral de Chartres, Francia BJBC - Shutterstock
Punto de partida hacia Santiago de Compostela situado en la Catedral de Chartres, Francia BJBC - Shutterstock
Entrevista a Jorge Martínez-Cava, presidente de la nueva federación europea del Camino de Santiago

Camino Europa Compostela es la nueva federación que une a las asociaciones de amigos del Camino de Santiago en toda Europa. Impulsada por Jorge Martínez‑Cava —expresidente de la Federación Española de Asociaciones Jacobeas—, se constituyó oficialmente el 9 de mayo de 2024 y celebró su primera Asamblea General en Santiago de Compostela el 2 de julio del mismo año, con la participación de 18 entidades de 10 países.

Con sede en Logroño, la federación agrupa ya a 45.000 miembros de 19 países. Su objetivo: representar a las asociaciones jacobeas ante instituciones como la UE, el Consejo de Europa o la UNESCO y coordinar proyectos comunes en señalización, hospitalidad, patrimonio e inclusión.

En apenas un año ha cerrado acuerdos con la Federación Europea del Camino de Santiago y participa activamente en encuentros internacionales, como el celebrado en Malta en 2025. Martínez‑Cava nos cuenta en esta entrevista cómo Camino Europa Compostela está vertebrando los caminos jacobeos europeos, qué retos afronta —masificación, sostenibilidad y autenticidad— y por qué el turismo, lejos de ser un problema, puede ser un gran aliado.

  • Me gustaría empezar explicando para nuestros lectores qué es el proyecto Camino Europa Compostela y qué relevancia tiene. Porque el Camino de Santiago ya no es solo algo español, es algo continental. ¿Nos puede contar en qué consiste CEC y hasta dónde quiere llegar?

Lo primero que hay que decir es que el Camino de Santiago no es “ahora” continental: siempre lo ha sido. Ha sido más continental que español.

El primer Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas ya se llamó así, “internacional”, en 1987 en Jaca. Desde el principio hubo vocación europea. La primera asociación jacobea se creó en 1953 en París; la segunda, en 1963 en Estella. Incluso en los años 60 se intentó crear una federación europea, con estatutos firmados entre París y Estella, aunque no prosperó.

Así que la vocación internacional del movimiento jacobeo ha existido desde el inicio. En el primer Congreso de Jaca participaron asociaciones de Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania e Inglaterra, además de las españolas.

  • Hace poco en PilgriMaps hablamos sobre la peregrinación pionera de 1958 desde Francia. Se puede decir que Camino Europa Compostela responde a algo que ya existía: Europa llamando a la puerta de Santiago. Ni los propios españoles eran conscientes de lo que tenían, ¿no?

Ultreïa 1958: Walking the Camino Before It Existed

Efectivamente. El gran camino histórico por excelencia es el Camino Francés.

El Camino Primitivo es más antiguo —y sus defensores siempre lo recuerdan—, y también están los Caminos del Norte, pero los fundamentales, los que enlazaban Europa, eran los franceses y los del norte. Era por ahí por donde fluía el gran paso de peregrinos hacia el sur.

La Vía de la Plata tuvo siempre peregrinación, pero secundaria. Lo esencial eran los caminos que confluían en Francia y entraban en la península por Roncesvalles, Somport o Hendaya.

Por eso digo que la vocación europea ha sido permanente: en el siglo XX, las primeras grandes peregrinaciones modernas se hicieron desde Francia, no desde España.

  • En los últimos 20 o 30 años ha habido una auténtica explosión de Caminos de Santiago por toda Europa. Hay rutas que llegan incluso desde Lituania o Ucrania.

Sí, aunque esta explosión empezó a gestarse antes. En los años 70 ya había un pequeño movimiento español para recuperar los caminos.

El gran impulso fue en los 80. Elías Valiña empezó a identificar y señalizar el Camino Francés en 1983. Y en 1987 el Consejo de Europa declaró los Caminos de Santiago —en plural— primer itinerario cultural europeo. Curiosamente, esa declaración partió de una solicitud de la Asociación de Vigo. Ese mismo mes de octubre se celebró el primer Congreso de Jaca. Para mí, ahí empieza la nueva etapa.

  • ¿Por qué cree que Europa se ha vuelto a interesar en el Camino después de tantos siglos?
Jorge Martinez-Cava en el Camino de Santiago
Jorge Martinez-Cava en el Camino de Santiago

Confluyen factores históricos, religiosos y culturales. Los Caminos de Santiago son las rutas del Imperio Romano. Si pones los mapas uno sobre otro, coinciden: iban donde se podía ir, por razones geográficas y comerciales.

A partir del siglo XVII, con la Ilustración —tan antirreligiosa, curiosamente— surge otra dimensión: el amor a caminar y a la naturaleza. En Alemania, Inglaterra o Suiza nacen los grandes caminantes peripatéticos, y en el XIX Estados Unidos impulsa mucho esa cultura.

Esa mezcla de interés religioso, histórico, comercial y de contacto con la naturaleza es lo que en los siglos XIX y XX hace que los Caminos de Santiago se recuperen como itinerarios de larga distancia.

  • En los últimos años, además, hay un cambio en la cultura del turismo: slow tourism, contacto con la tierra, búsqueda de experiencias auténticas. ¿Cree que esto también influye?

Sí, aunque no es tan nuevo como parece. Ya a principios del XX viajeros como Richard Ford o Blanco White recorrieron España, y los americanos de la Hispanic Society venían desde 1910 buscando románico, gótico… y el Camino de Santiago.

Lo verdaderamente nuevo es la peregrinación con mochila. En la Edad Media los peregrinos no iban así: viajaban en mulas, carros o grupos. Los que iban andando eran minoría. Muchos cruzaban Europa en dos meses; imposible hacerlo a pie. Hoy la mochila es casi un símbolo, pero es una costumbre moderna.

  • Camino Europa Compostela parece recuperar esa Europa unida de la Edad Media. ¿Cree que puede jugar un papel en la Europa actual, culturalmente unida?

No es que lo crea: es fundamental.

Desde hace 30 años coordino, con el Instituto Geográfico Nacional, la cartografía de los Caminos de Europa, y siempre insistimos en algo: nuestros mapas no tienen colores de países ni fronteras. No queremos fronteras, porque los caminos unen.

El Camino es un curso intensivo de historia, arte románico y gótico, leyendas, gastronomía… Y sigue transmitiendo valores como hospitalidad, solidaridad y compartir. Son valores vivos, también entre los jóvenes.

  • El Camino tiene detrás un enorme esfuerzo voluntario. Mucha gente no lo sabe.

Es un orgullo. Camino Europa Compostela agrupa ya 45.000 asociados en 25 asociaciones de 19 países. Es impresionante.

Y el gran mérito es que los más de 80.000 km de caminos están marcados por voluntarios: gente que investiga la historia de su pueblo, recupera tramos, enlaza rutas… Es un movimiento ciudadano único en Europa.

Y no solo marcan caminos: atienden peregrinos en albergues. Muchos pagan su viaje y su comida para trabajar dos semanas de forma totalmente altruista. Es un lujo absoluto.

  • ¿Cuáles son los retos de futuro? Masificación, sostenibilidad…

Hay retos, pero son perfectamente gestionables. Uno de los principales es la proliferación de caminos mal señalizados o sin servicios básicos: no podemos invitar a un peregrino a recorrer 100 kilómetros sin soporte, o a caminar en pleno agosto 35 kilómetros en Andalucía, porque es inviable.

También es fundamental que los Caminos sean inclusivos y respetuosos con el medio ambiente: deben ser accesibles para todos —desde personas en silla de ruedas hasta quienes viajan a caballo— y, al mismo tiempo, respetar a los pueblos y la naturaleza.

Pilgrims at Saint-Jean Pied-de-Port
Peregrinos en Saint-Jean Pied-de-Port

Pero quizá lo más importante sea proteger la experiencia auténtica del peregrino. No nos preocupa que haya turistas, siempre que quede un espacio para quienes buscan la verdadera peregrinación. Por eso animamos a descubrir rutas menos transitadas, como las de la España vaciada. En caminos como la Vía de la Plata o el Camino de Madrid se vive esa experiencia genuina de soledad, hospitalidad y encuentro.

En cuanto al turismo, existe una percepción negativa en redes sociales, pero yo creo lo contrario: el turismo ayuda a consolidar el Camino. Bien regulado, garantiza que se mantengan edificios, restaurantes y cultura. Si solo pasaran 500 personas al año, sería muy difícil conservarlo.

  • ¿Y a nivel europeo?

El reto es parecido: consolidar asociaciones, señalización y albergues. Faltan en muchos países, aunque las casas de acogida funcionan bien.

Estamos trabajando con instituciones nacionales y europeas para dar a conocer y apoyar los caminos. No pedimos grandes ayudas, pero sí que se recuperen edificios históricos y se mejoren rutas.

  • Para terminar: ¿Por qué cree que peregrinar atrae tanto al hombre del siglo XXI?

Porque responde a una necesidad profunda.

Caminar largas distancias te desconecta: a los pocos días dejas de leer noticias, entras en otro estado de conciencia. Empiezas a comunicarte con la naturaleza, con otras personas y contigo mismo.

No hace falta ser atleta. Con una condición física media se puede hacer, incluso en silla de ruedas. Es accesible a familias, jóvenes, mayores… Cumple al 100% esa necesidad de desconexión y transformación interior.

Walking Together: Malta Hosts European Camino Gathering to Reflect on Pilgrimage Today

Entrada también disponible en: English Italiano

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