El Duomo de Ivrea, dedicado a Santa María Asunta, se alza sobre una colina que domina el casco antiguo de la ciudad, en un lugar sagrado desde la época romana. Sobre un templo del siglo I a.C. se edificó una primera iglesia cristiana en los siglos IV–V, coincidiendo con la creación de la diócesis eporediense. Durante el episcopado de Warmondo (969–1005), se construyó una majestuosa catedral románica, de la que aún se conservan el ábside, las torres campanarias y la cripta, que guarda un sarcófago romano reutilizado para las reliquias de San Besso. En este periodo, Ivrea se convirtió en un importante centro religioso y cultural, con un scriptorium activo y una arquitectura inspirada en los modelos imperiales germánicos.
A lo largo de los siglos, la catedral fue transformándose según los gustos artísticos de cada época. En los siglos XIII–XV se añadieron frescos, capiteles decorados y un claustro de canonici. En el XVIII, bajo el obispo Ottavio Pocchettini, el arquitecto Giuseppe Martinez reformó el interior en estilo tardo-barroco, con estucos, columnas corintias y una cúpula elíptica, mientras que la Capilla del Santísimo Sacramento (1761–63) introdujo la elegancia pictórica de Claudio Beaumont. En el XIX, el obispo Luigi Moreno encargó al arquitecto Gaetano Bertolotti la fachada neoclásica, inspirada en Palladio, con esculturas de santos locales que reflejan el orgullo religioso del Canavese. En su conjunto, el Duomo de Ivrea encarna más de dos mil años de historia, arte y espiritualidad, uniendo raíces romanas, esplendor medieval y armonía clásica.
- Dirección
Piazza Castello, 16, Ivrea, Italia - Web
Ninguna - Horario de Visita
Desconocido - Qué ver
Capilla del Santo Sacramento, cripta

