En la pequeña capilla del antiguo St. Mary’s Seminary de Baltimore rezó, durante la década de 1870, un joven seminarista llamado Michael McGivney. Aún no había fundado los Caballeros de Colón ni podía imaginar que la Iglesia lo proclamaría beato más de un siglo después.
A pocos metros de aquella capilla había vivido, entre 1808 y 1809, Elizabeth Ann Seton. Allí abrió una escuela para niñas y comenzó a reunir la comunidad religiosa que daría origen a las Hermanas de la Caridad.
Dos figuras separadas por más de sesenta años, dos proyectos decisivos para el catolicismo estadounidense y una misma dirección: Paca Street.
Baltimore no destaca por albergar las tumbas de estos santos y beatos, sino por conservar los lugares donde se formaron, enseñaron, fueron ordenados o iniciaron su ministerio. La ciudad permite conocerlos antes de que sus obras adquirieran dimensión nacional.
La primera capital del catolicismo estadounidense
La presencia de tantas figuras religiosas en Baltimore responde a la importancia que la ciudad tuvo para la Iglesia católica en los primeros años de Estados Unidos.
En 1789, John Carroll fue nombrado primer obispo católico del país y estableció su sede en Baltimore. En 1791 se fundó St. Mary’s Seminary, el primer seminario católico de Estados Unidos. Pocas décadas después se construyó la actual Basílica del Santuario Nacional de la Asunción, primera catedral católica levantada en la nueva nación.
La ciudad era además un importante puerto de entrada para inmigrantes irlandeses, alemanes y centroeuropeos. Las parroquias, escuelas y congregaciones religiosas tuvieron que responder a necesidades concretas: educación, atención pastoral en distintas lenguas, apoyo económico y asistencia a familias trabajadoras.
En ese contexto desarrollaron su labor Elizabeth Ann Seton, John Neumann, Michael McGivney y Francis Xavier Seelos.

Paca Street: Elizabeth Ann Seton y el origen de una obra educativa
La Mother Seton House forma parte del antiguo complejo de St. Mary’s Seminary. Elizabeth Ann Seton vivió allí después de atravesar una sucesión de dificultades personales y económicas.
Nacida en Nueva York en 1774, quedó viuda tras la muerte de su marido, William Seton, en Italia. Durante su estancia en ese país se acercó al catolicismo y, en 1805, fue recibida en la Iglesia. Su conversión provocó tensiones con parte de su entorno social y redujo sus posibilidades de mantener a sus cinco hijos mediante la enseñanza.
Los sacerdotes sulpicianos de Baltimore le ofrecieron la posibilidad de abrir una escuela para niñas. Seton llegó a la ciudad en 1808 y comenzó a enseñar en Paca Street. Allí se fue definiendo su proyecto: crear una comunidad femenina dedicada a la educación y al servicio de las familias con menos recursos.
En la capilla del seminario pronunció sus primeros votos religiosos. En 1809 se trasladó a Emmitsburg, también en Maryland, donde fundó las Hermanas de la Caridad de San José y una escuela gratuita para niñas.
Su iniciativa tuvo una influencia directa en el desarrollo posterior de la educación católica en Estados Unidos. Cuando fue canonizada en 1975, se convirtió en la primera santa nacida en el país.
La casa de Baltimore conserva la etapa previa: la de una viuda con cinco hijos que convirtió la enseñanza en una forma estable de servicio religioso.
La misma capilla y la formación de Michael McGivney
Michael Joseph McGivney estudió en St. Mary’s Seminary entre 1873 y 1877. Había nacido en Waterbury, Connecticut, en una familia de inmigrantes irlandeses. La muerte de su padre lo obligó a interrumpir temporalmente su formación para ayudar a su familia.
Esa experiencia marcó su comprensión de la vulnerabilidad económica de los hogares obreros. Cuando retomó los estudios y llegó a Baltimore, todavía no existía la organización por la que sería conocido.
La capilla de Paca Street une así dos momentos distintos de la historia católica estadounidense. Seton había iniciado allí una comunidad dedicada a la educación; McGivney se preparó para crear, años después, una organización destinada a proteger a las familias de trabajadores católicos.
El antiguo complejo alberga hoy la Blessed Father Michael McGivney House of Propaedeutic Formation, dedicada a la preparación inicial de seminaristas. El lugar mantiene, por tanto, la función formativa que tuvo durante los años de McGivney.

La basílica donde fue ordenado sacerdote
El 22 de diciembre de 1877, Michael McGivney fue ordenado sacerdote en la Basílica de Baltimore por el arzobispo James Gibbons.
El templo, diseñado por Benjamin Henry Latrobe, había sido concebido como la primera gran catedral católica de Estados Unidos. Su construcción expresaba la voluntad de integrar públicamente el catolicismo en un país donde todavía persistían fuertes prejuicios contra los inmigrantes y contra la Iglesia de Roma.
Después de su ordenación, McGivney fue destinado a la parroquia de St. Mary, en New Haven. Allí atendió a una comunidad compuesta principalmente por familias irlandesas que dependían de empleos industriales inestables y peligrosos.
En 1882 fundó los Caballeros de Colón. La organización nació como una sociedad fraternal y de ayuda mutua: sus miembros aportaban recursos para sostener a las familias cuando fallecía el principal proveedor. Más tarde se convertiría en una de las mayores organizaciones católicas laicales del mundo.
La basílica señala el paso entre la formación de McGivney en Baltimore y el comienzo de su ministerio en Connecticut.
St. Alphonsus: John Neumann y la Iglesia de los inmigrantes
El National Shrine of St. Alphonsus Liguori fue construido para atender a la numerosa comunidad católica alemana de Baltimore. Su historia está vinculada a san John Neumann y al beato Francis Xavier Seelos.
Neumann había nacido en Bohemia en 1811. Viajó a Estados Unidos para ser ordenado sacerdote y trabajó entre comunidades inmigrantes y rurales. Su conocimiento de varias lenguas le permitió atender a fieles que no podían confesarse ni recibir instrucción religiosa en inglés.
En 1842 realizó su profesión como redentorista en Baltimore. Fue rector de St. Alphonsus desde 1851 y, al año siguiente, fue consagrado allí obispo de Filadelfia.
Como obispo impulsó la organización de escuelas parroquiales y promovió la formación de los hijos de inmigrantes. Su relación con Baltimore corresponde a una fase decisiva de su trayectoria: aquí consolidó su vocación redentorista y recibió la ordenación episcopal.
El confesionario de Francis Xavier Seelos
Francis Xavier Seelos nació en Baviera en 1819 y llegó a Estados Unidos para incorporarse a los redentoristas. Fue ordenado sacerdote en Baltimore en 1844 y ejerció parte de su ministerio en St. Alphonsus.
Seelos destacó como confesor y director espiritual. Los fieles valoraban su capacidad para escuchar y su trato cercano. En el santuario se conserva el confesionario asociado a su ministerio, uno de los elementos más significativos de la visita.
El objeto permite comprender una forma de influencia distinta a la de Seton, Neumann o McGivney. Seelos no fundó una gran institución en Baltimore, pero dedicó buena parte de su labor a la atención individual de inmigrantes que necesitaban orientación religiosa y apoyo personal.
St. James y una memoria parcialmente desaparecida
La antigua iglesia de St. James the Less está vinculada al ministerio de John Neumann y a la ordenación sacerdotal de Seelos.
El edificio actual fue levantado después de los principales acontecimientos relacionados con ambos y ya no funciona como parroquia católica. Por ello, debe distinguirse entre el lugar histórico y la construcción que hoy ocupa el solar.
Parte de esa memoria se conserva en los registros parroquiales trasladados a los archivos de St. Mary’s Seminary. En ellos aparecen anotaciones sacramentales realizadas por Neumann y Seelos, documentos que permiten reconstruir su trabajo cotidiano entre las comunidades inmigrantes de Baltimore.
Un itinerario por los orígenes
La ruta puede realizarse en una jornada. El recorrido principal comienza en la Mother Seton House y la capilla de St. Mary’s, continúa en la Basílica de Baltimore y termina en St. Alphonsus. St. James puede añadirse como extensión histórica, teniendo en cuenta que el edificio actual no corresponde exactamente al periodo de Neumann y Seelos.
Otros santos y beatos estadounidenses, como Katharine Drexel, Frances Xavier Cabrini, Stanley Rother o Solanus Casey, mantienen vínculos religiosos o conmemorativos con Maryland, pero no disponen de lugares permanentes y directamente biográficos dentro de Baltimore comparables a los incluidos en esta ruta.
La singularidad de la ciudad consiste precisamente en mostrar a estas figuras antes de la consolidación de sus obras. Seton enseñaba para mantener a sus hijos; McGivney completaba su formación; Neumann atendía a inmigrantes en varias lenguas; Seelos pasaba horas en el confesionario.
Baltimore conserva el punto en el que sus vocaciones comenzaron a convertirse en instituciones, escuelas, parroquias y redes de asistencia.

