El Santuario de Santa María de Stignano, en el corazón del Gargano, es uno de los más antiguos santuarios marianos de la Capitanata y un notable ejemplo de arquitectura del siglo XVI. Situado en la antigua via Micaelica, ramal de la Vía Francígena hacia Monte Sant’Angelo, está rodeado de leyendas: se dice que san Francisco bendijo sus frutos en 1216 y que un ciego, Leonardo Di Falco, recuperó la vista gracias a la Virgen, hallando su imagen en una encina. Ya documentado en 1231, el culto mariano se consolidó y en 1515, gracias al cisterciense fray Salvatore Scalzo y al noble Ettore Pappacoda, se construyó el nuevo templo.
Desde 1560 lo custodian los franciscanos observantes, que lo hicieron centro de vida religiosa, de noviciado y de estudios. La iglesia fue consagrada en 1679 por el futuro papa Benedicto XIII. El santuario fue célebre por su hospitalidad a peregrinos, su “agua milagrosa” y la fiesta del 15 de agosto, que atraía a multitudes. Tras vicisitudes, terremotos, incendios y las leyes de supresión de órdenes religiosas, en el siglo XX los frailes lo restauraron como Oasis Franciscana, dedicado a retiros espirituales. En su interior destacan el claustro renacentista con pozo de 1576, frescos franciscanos, el altar mayor de Luigi Schingo y una cátedra del siglo XVIII con escenas de la vida de María.
- Dirección
Eremi di Stignano, 1628, San Marco in Lamis, Italia - Web
https://www.conventostignano.com/ - Horario de Visita
Desconocido - Qué ver
Frescos de la Vida de San Francisco

